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Pubertad precoz, crecer antes de tiempo

  • 20 de Octubre, 2018 02:07 PM
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Pubertad precoz, crecer antes de tiempo
Estudios hormonales -.Agencia

La pubertad es uno de los periodos más importantes en la vida de cualquier individuo, ya que marca la transición entre la infancia y la edad adulta, y se caracteriza por distintos cambios madurativos, tanto sexuales como psíquicos, que dan lugar finalmente a un ser adulto con capacidad para reproducirse.

Conlleva una serie de alteraciones hormonales que dan lugar a los caracteres sexuales secundarios, y a un aumento de la velocidad de crecimiento hasta llegar a la talla final y a la madurez reproductiva. En la práctica, comienza cuando se empiezan a advertir cambios físicos en el que hasta ese momento era sólo un niño: brote de vello en axila y pubis, aumento de los senos, cambios en la voz, crecimiento acelerado…

Aunque existe una cierta variabilidad entre la edad de inicio de la pubertad en distintos grupos raciales, lo habitual es que en las niñas ocurra entre los 8 y 13 años, y en los niños algo más tarde, entre los 9 y 14 años, y actualmente se considera pubertad precoz a la que se inicia antes de los 8 años en niñas y 9 años en los niños. 

Hay que diferenciar dos situaciones:

  • Pubertad precoz adelantada: consideramos la pubertad adelantada cuando se inicia entre los ocho y nueve años en las niñas, y entre los nueve y 10 años en los niños. En realidad, sería el extremo de la pubertad normal y, por tanto, no se considera patológico.
  • Pubertad precoz verdadera: es aquella que se inicia antes de los ocho años en niñas y los nueve años en los niños.

Signos y síntomas de la pubertad precoz

Los signos físicos que veremos en los niños y niñas con pubertad precoz son los propios del inicio de la pubertad, pero con la diferencia de que se producen antes de tiempo:

  • En las niñas: aumento de las mamas (también llamado telarquia), aparición de vello púbico y axilar (pubarquia), e inicio de la menstruación (menarquia).
  • En los niños: cambios en la voz, que se vuelve más grave, aparición de vello genital, corporal y facial (generalmente en el labio superior), y aumento del tamaño de los órganos sexuales.

Algo común a niños y niñas será la aceleración del crecimiento, por lo que durante esta época son los más altos de su clase. Sin embargo, esto es un espejismo, ya que los cambios hormonales también hacen que la parte del hueso desde donde éstos crecen (la epífisis) también se cierre antes de tiempo. Por ello, si no se inicia tratamiento, la pubertad precoz tiene como consecuencia una talla adulta mucho más baja que la media. Son niños que inicialmente parece que van a ser muy altos pero que luego se quedan bajitos porque su crecimiento se detiene también antes de tiempo.

Por otra parte, los niños se sentirán psicológicamente afectados al verse tan diferentes de sus otros compañeros del colegio, lo que mina su autoestima y les hace mostrarse tristes y avergonzados.

Los padres deben estar alerta ante la aparición de estirones antes de tiempo, que pueden ser la primera manifestación de la pubertad precoz. En las niñas los cambios son más obvios y fáciles de detectar, pero no es así en el caso de los niños. Por ello es muy importante no faltar a los controles rutinarios de salud del pediatra, que valorará todos los síntomas que conforman la pubertad precoz. Por ejemplo, el tamaño de senos, testículos, y grado de vello corporal, está codificado en una escala que el pediatra medirá para comprobar si es o no normal para su edad.

Causas de la pubertad precoz

El inicio de la pubertad depende de un complejo equilibrio entre distintas hormonas del sistema endocrino del organismo. En general, existen dos grupos de hormonas:

  • Hormonas del hipotálamo/hipófisis (hormonas centrales): se producen en una zona del cerebro desde donde son secretadas a la sangre, medio a través del cual llegarán a los distintos órganos sexuales, estimulándolos para que ellos también inicien su producción hormonal.
  • Hormonas de las gónadas o sexuales (hormonas periféricas): son las hormonas producidas por los órganos sexuales (ovario, testículo) y que dan lugar a la aparición de los caracteres sexuales secundarios: crecimiento del vello, aumento del pecho, cambios en la voz, inicio de la menstruación en las niñas…

En primer lugar se activan las hormonas centrales (del hipotálamo y la hipófisis), que a su vez activan a las hormonas periféricas, que son las responsables finales de los cambios que sufre el organismo. Por lo tanto, los cambios que alteren este equilibrio en cualquiera de los dos niveles pueden ser la causa de un inicio de la pubertad demasiado pronto, y debido a esto hay dos tipos de pubertad precoz:

  • Pubertad precoz central (PPC): por causas que alteran las hormonas del hipotálamo-hipófisis haciendo que se active precozmente: lesiones cerebrales, traumatismos, infecciones del sistema nervioso central, tumores, malformaciones… En ocasiones no se conoce la causa exacta, y se denomina entonces pubertad precoz central idiopática. La PPC supone un 90% de los casos.
  • Pubertad precoz periférica (PPP): producida por un exceso de hormonas periféricas, que se debe a distintas causas, como tumores de los órganos sexuales, quistes…En ambos tipos de pubertad precoz los signos y síntomas son similares, aunque el tratamiento varía en función de cuál es la causa. En las niñas es más frecuente la pubertad precoz central idiopática, mientras que en los niños en más del 40% de los casos es secundaria a alguna patología reconocible.

Diagnóstico de la pubertad precoz

La sospecha diagnóstica de la pubertad precoz vendrá dada ante todo por la exploración física del niño y la aparición de los caracteres sexuales secundarios mencionados en el primer apartado, como el vello corporal, el desarrollo del pecho y los órganos sexuales, una aceleración del crecimiento, o la presencia de acné…

Pero hay una serie de pruebas complementarias que el pediatra puede solicitar para confirmar el diagnóstico de pubertad precoz. Algunas de ellas las puede pedir el pediatra de cabecera del menor, y en otros casos se remitirá al especialista en endocrinología pediátrica, y son:

  • Estudio de la edad ósea: puesto que los cambios hormonales también aceleran el cambio del hueso, una de las formas de ver si la edad cronológica se corresponde con la edad hormonal es valorar la edad del hueso. Esto se comprueba con una radiografía de mano-muñeca izquierda. Si hay inicio puberal la edad ósea estará acelerada, mostrando cambios que son 2-3 años superiores a la edad cronológica.
  • Estudio hormonal: puesto que la causa final del inicio de la pubertad es la activación de alguna hormona que debería de estar aún dormida, se pueden medir en sangre estas hormonas para ver si están anormalmente elevadas. También se puede hacer un test hormonal que consiste en la administración de una hormona (gonadotropina) para observar si activa el eje hipotálamo-hipofisario, midiendo distintos niveles de hormonas en sangre.
  • Ecografía pélvica: en las niñas se puede valorar así el tamaño de los ovarios y el útero para ver si muestran signos de maduración.

El tratamiento de la pubertad precoz dependerá de la causa que la haya provocado, y puede ser médico o quirúrgico (en el caso de quistes o tumores). En el 90% de los casos, al ser de origen central, tiene como objetivo suprimir esa anómala activación del eje hormonal hipófisis-hipotálamo-gónadas, para detener la secreción de hormonas sexuales, y frenar el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios y detener la maduración ósea adelantada, evitando así el acelerón de crecimiento y conservando el potencial de talla adulta. Para ello se administra un tratamiento hormonal (análogos de la gonadotropina) en forma de inyecciones intramusculares cada 25-28 días. 

Es necesario mantener el tratamiento hasta que se considere que la edad ósea, la edad cronológica, la madurez psicológica y el pronóstico de talla final son los apropiados para reinstaurar la pubertad. 

En cuanto al tratamiento psicológico de la pubertad precoz, no siempre es necesario, pero hay que evaluar cada caso en particular. Si se observan cambios en el comportamiento del niño y bajo rendimiento escolar, sí sería oportuno establecer al menos una visita por un psicólogo que determinaría si hay que asociar o no tratamiento psicológico.Igualmente, los niños que sufren este problema se sienten a menudo avergonzados por las diferencias físicas o incluso de voz respecto a sus compañeros de clase, por eso, si ves que su autoestima ha descendido, te recomendamos echarle un vistazo a nuestro artículo sobre técnicas para mejorar la autoestima infantil.

Con información de Agencia

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